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El destino juega sus cartas pero nosotros las barajamos
William Shakespeare
Esta semana: contratos y RGPD
Esta semana estamos terminando los contratos y la aplicación de la RGPD en nuestra nueva empresa.
Reconozco que el “madre mía dónde me he metido” me ha pasado por la cabeza más de una vez.
Aunque la teoría nos la sabíamos, hemos decidido contratar a una abogada experta en protección de datos para este melón.
Y menos mal. Como emprendedores freelance ya teníamos que tener cuidado, pero como empresa tenemos que ir con cinco ojos.
El contrato de 30 páginas
La cosa es que el contrato que nos proponía la abogada tenía 30 páginas.
Al principio flipamos y renegamos un poco: ¿30 páginas para un servicio de 200 euros al mes no es una locura?
Pero te lo pones a leer…
Y no. No sobra ni una coma.
¿Porque sabes lo que pone el contrato?
Límites.
Nos cuesta poner límites. Mucho.
Los “y ya que estás” están a la orden del día para una asistente virtual.
Así que empezar firmando contratos desde el minuto 1 es una muy buena práctica.
Qué debe reflejar tu contrato
→ Qué tareas incluyes
→ Cuántos cambios admites (si procede)
→ Forma de contacto
→ Precio y forma de pago
→ Hasta dónde llegan tus responsabilidades (no es culpa tuya que ellos no vendan el producto que tú has montado)
→ Qué hacer si hay tareas no incluidas en el contrato
→ Qué hacer si te hace ghosting y no te manda los materiales
→ Qué hacer si…
Qué hacer en cualquier situación y circunstancia.
Por eso hemos contratado a una abogada: ha sacado posibilidades de “cosas que podrían pasar” que a nosotros no se nos había pasado por la cabeza.
Mi “antes” sin contratos
Yo no firmaba contratos al principio. Empecé muy a lo loco.
Y efectivamente se me subieron a la chepa.
Mis primeros clientes me pagaban 7 euros la hora con un fijo mensual que todos los meses superaban (sin pagarme extra).
Otro cliente y sus colaboradores me llamaban y escribían en fin de semana o por la tarde-noche (y se quejaban si no respondía).
Otro me “regañó” porque con la landing que monté (siguiendo su copy y su diseño) no vendió un colín.
¿Y escribirme durante mi baja de maternidad? Los hubo.
Mi “después” con contratos y límites
Ahora, tengo:
Una clienta que deja trabajar a mi bola y me paga religiosamente cada mes.
Un cliente que aunque me paga por hora trabajada (que sabemos que no es lo ideal), es de los mejores clientes que he tenido.
Otro que me paga sin darme casi trabajo, solo por estar ahí cuando me necesita.
¿Ves la diferencia entre ellos, no?
Claro que hay tipos de clientes y tipos de personas. De todas las categorías y colores.
Eso no depende de ti, no puedes cambiarlo.
Pero sí puedes cambiar tus límites y tus condiciones, lo que aceptas y lo que no.
Los clientes que no las acepten, ya sabes: 🚩 ¡Red flag! 🚩
Ponlo en práctica
Así que no lo dudes: contrato desde el minuto 1 y límites desde antes del presupuesto casi.
Te propongo un ejercicio:
Escribe tus innegociables (no WhatsApp, no trabajar findes…).
Revisa tu contrato (o hazlo si no lo tienes), y revisa que esos innegociables los tienes reflejados.
📰 Especial IA, by Rubén García Colsa.
El Venca, la Pronto y la Espasa
A los que fuimos al cole en los 80, nos mandaban de vez en cuando hacer un trabajo.
“Esto os obliga a pensar e investigar”, nos decían.
Llegabas a casa, buscabas el tomo correspondiente del diccionario enciclopédico que tus padres habían pagado a plazos y copiabas todo lo que tenía que ver con el tema de trabajo.
Una porta bonita, dos esquemas y notaza. No había aprendido nada porque, mientras copiaba, andaba más pendiente de las nuevas opciones que demandaba mi anatomía de las consecuencias de la desamortización de Mendizabal (a dos años de cumplir 50, me pasa justo lo contrario).
Ahora podría mejorar enormemente el resultado de esos “trabajos” gracias a una de mis IA preferidas: NotebookLM, que forma parte de Google.
Tú a esta criatura le das varias fuentes de información y te hace resúmenes, mapas mentales, un pódcast y, desde hace poco, vídeos. No es de esto de lo que os quiero hablar, porque eso se hace dando a cuatro botones y ya nos lo sabemos todas.
Hoy te traigo la idea de convertir a NotebookLM en un tutor, coach, mentor.
Coges un tema, abres en NotebookLM un cuaderno y les subes pdf ́s, vídeos o lo que sea y le machacas a preguntas.
Si eres de la escuela del rotulador, el subrayador, los possit y el cuaderno (I love you), da igual. Tú te estudias tu libro sobre el tema y luego lo subes en versión PDF para tenerlo siempre disponible y preguntar, copiar la respuesta y modificarla para publicar o para hacer un videotutorial sobre las tierras raras en el desarrollo de los nuevos materiales (no te cortes).
¿Te imaginas poder tener a tu autor de cabecera con todos sus ensayos disponibles al momento? Es como si de repente pudieras ponerte a discutir de marketing con Kotter o de productividad con David Allen. La calidad de las fuentes está asegurada.
Rubén.
⚡ El atajo de la semana
Tienes, seguro el Ctrl+Z integrado. El deshacer, vaya. De las primeras cosas que aprendimos junto con el copiar y pegar.
Pero, ¿sabes que también puedes REHACER?
Windows: Cntr+Y
Mac: Cmd + Shift + Z
🟠 La recomendación
Ya te recomendé el programa de mentoring de Dori Jiménez y su programa VOZ MAGNÉTICA, pero por si te quedaste con las ganas o tienes dudas, te recomiendo escuchar esta entrevista.
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¡Nos leemos la próxima semana!
Esther
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